Voy a ser directa contigo: la mayor parte de los cursos de tarot que encuentras por internet son o demasiado místicos (cristales, velas, alinear chakras) o demasiado superficiales (listas de significados para copiar y pegar). Los primeros te hacen sentir que necesitas poderes especiales. Los segundos te dejan igual que antes pero con una baraja que no sabes usar.
Este curso no es ninguna de las dos cosas. Es lo que yo habría necesitado cuando empecé a los quince años en Medellín con la baraja usada de mi abuela, un cuaderno de rayas, y cero idea de lo que estaba haciendo. Diez lecciones. Prácticas. Sin requisitos previos excepto curiosidad y honestidad contigo misma.
¿Por qué gratis? Porque el tarot me ha dado tanto — como herramienta terapéutica, como espejo, como práctica diaria durante quince años — que me parece justo devolver algo. Lo único que te pido es que hagas los ejercicios. Leer sin practicar es como leer recetas sin cocinar: entretenido, pero al final sigues con hambre.
Lo que necesitas para empezar

Solo tres cosas:
- Una baraja de 78 cartas. Recomiendo la Rider-Waite-Smith clásica para empezar. Es la más documentada, las imágenes son narrativas (no abstractas), y la encuentras por menos de 15 euros. Si ya tienes otra baraja que te guste, úsala — pero las referencias de este curso están basadas en la RWS.
- Un cuaderno. Físico. De papel. No el teléfono, no una app, no un documento de Google. Escribir a mano activa procesos cognitivos diferentes — como psicóloga, esto no es una opinión, es neurociencia.
- 15-20 minutos diarios. No necesitas más. La consistencia importa infinitamente más que la intensidad.
Lección 1: Conoce tu baraja — La primera conversación
Saca todas las cartas de la caja. Ponlas boca arriba sobre una superficie amplia — mesa, cama, suelo. Y simplemente míralas.
No busques significados. No leas el librito que viene incluido (de hecho, guárdalo en un cajón y olvídalo por ahora). Solo observa las imágenes. ¿Cuáles te atraen? ¿Cuáles te incomodan? ¿Hay alguna que te genere una reacción visceral — positiva o negativa?
Ejercicio: Separa cinco cartas que te llamen la atención y cinco que te generen rechazo. Anota en tu cuaderno cuáles son y por qué. No hay respuestas correctas. Esto es un mapa de tu estado interno — las cartas que eliges dicen más de ti que del tarot.
Los 22 Arcanos Mayores son las cartas con nombres (El Loco, La Emperatriz, La Muerte…). Los 56 Arcanos Menores son las que tienen palos — Copas, Espadas, Bastos, Oros. Identifica cuáles son cuáles. Es tu primer acto de ordenar el territorio.
Lección 2: Los cuatro palos — Cuatro formas de ser humano
Cada palo del tarot corresponde a un elemento y a una dimensión de la experiencia:
Copas (Agua): Emociones, relaciones, amor, intuición. Cuando salen muchas Copas, la situación habla del corazón.
Espadas (Aire): Pensamiento, conflicto, verdad, comunicación. El palo más duro. Las Espadas cortan — pueden ser claridad o pueden ser dolor.
Bastos (Fuego): Energía, creatividad, pasión, acción. Los Bastos quieren moverse. Si hay muchos en una lectura, la parálisis no es una opción.
Oros (Tierra): Dinero, trabajo, cuerpo, estabilidad. Lo tangible. No es el palo “menos espiritual” — es el que te recuerda que vives en un mundo donde hay que comer.
Ejercicio: Separa la baraja por palos. Pon cada grupo en fila del As al Rey. Observa la progresión visual de cada palo. ¿Ves cómo las imágenes van cambiando? Anota qué historia cuenta cada palo de principio a fin con tus propias palabras. Dos o tres frases por palo bastan.
Lección 3: La carta del día — Tu práctica fundamental
Este es el ejercicio más importante de todo el curso. Más que cualquier tirada compleja, más que memorizar significados. Si solo haces una cosa de todo lo que te enseño aquí, que sea esta.
Cada mañana, baraja las cartas pensando en tu día. No necesitas una pregunta específica — algo tan simple como “¿qué necesito saber hoy?” es suficiente. Saca una carta. Mírala dos minutos enteros (cronómetra, los dos minutos son importantes). Anota en tu cuaderno: la carta, tres palabras que te vengan a la mente, y una frase sobre lo que crees que significa para tu día.
Por la noche, revisa. ¿Pasó algo que conectara con la carta? A veces la conexión es obvia. A veces es sutil. A veces no hay conexión aparente, y eso también está bien — anótalo.
Llevo haciendo esto quince años sin fallar un solo día. Es la base de todo lo demás.
Lección 4: Los Arcanos Mayores — Los grandes maestros
Separa los 22 Arcanos Mayores. Estos son los pesos pesados del tarot — los temas grandes, las fuerzas profundas, los arquetipos que Carl Jung reconocería inmediatamente.
No los vamos a memorizar. Los vamos a conocer como conoces a personas nuevas en una fiesta — de a poco, observando, escuchando.
Ejercicio (3 días): Cada día, trabaja con siete u ocho Arcanos Mayores. Para cada uno: mira la imagen un minuto. Escribe lo que ves (literal: colores, personajes, objetos, posiciones). Luego escribe lo que sientes al verla. Solo después, consulta el significado de las cartas y compara con tu impresión.
Lo que buscas no es acertar — es empezar a desarrollar tu propio lenguaje con las cartas. La persona de la Rider-Waite que pintó estas imágenes (Pamela Colman Smith, una mujer cuyo nombre se olvidó durante décadas) puso detalles narrativos en cada carta. Cada color, cada posición de las manos, cada objeto tiene intención.
Lección 5: Tu primera tirada — Tres cartas
Pasado, Presente, Futuro. La tirada más simple y una de las más poderosas.
Formula una pregunta. No “¿va a volver mi ex?” — eso no es una pregunta, es un deseo disfrazado. Mejor: “¿Qué necesito entender sobre mi relación anterior?” o “¿Qué puedo hacer para avanzar en mi situación laboral?”. Lee mi guía sobre cómo formular preguntas al tarot si tienes dudas.
Baraja pensando en tu pregunta. Saca tres cartas. Ponlas de izquierda a derecha.
- Carta 1 (Pasado): Lo que llevó a la situación actual. Las raíces.
- Carta 2 (Presente): Dónde estás ahora. La energía del momento.
- Carta 3 (Futuro): Hacia dónde se dirige la situación si sigues el rumbo actual.
Clave: Lee la historia completa, no tres cartas separadas. ¿Qué relación hay entre ellas? Si el pasado es una carta de conflicto, el presente de espera, y el futuro de resolución — ¿qué te está diciendo la secuencia?
Ejercicio: Haz una tirada de tres cartas sobre una situación real de tu vida. Escribe la interpretación completa en tu cuaderno — al menos media página. No te limites a “esta carta significa X”. Cuenta la historia.
Lección 6: Las figuras de la corte — Personas y energías
Las dieciséis figuras de la corte (Sota, Caballero, Reina y Rey de cada palo) son las cartas que más confusión generan. ¿Son personas reales? ¿Aspectos de mi personalidad? ¿Energías?
La respuesta honesta: pueden ser cualquiera de las tres, y con la práctica aprenderás a distinguir.
Como regla general:
- Sotas: El aprendiz. Curiosidad, comienzo, mensaje. La energía joven e inmadura de cada elemento.
- Caballeros: La acción. Movimiento, a veces exceso. El Caballero de Espadas piensa rápido — a veces demasiado. El Caballero de Copas siente intensamente — a veces sin filtro.
- Reinas: Dominio interno. La madurez receptiva de cada elemento. La Reina de Oros sabe administrar sus recursos; la Reina de Bastos sabe canalizar su energía creativa.
- Reyes: Dominio externo. La autoridad ejercida de cada elemento. Estructura, liderazgo, pero también rigidez si se manifiestan en exceso.
Ejercicio: Saca las 16 figuras de la corte. Asigna cada una a alguien que conozcas — familiar, amigo, colega. ¿Quién es la Reina de Espadas en tu vida? ¿Quién es el Caballero de Bastos? No te fuerces; si alguna no encaja con nadie, déjala. Esto es para desarrollar asociaciones, no para hacer un censo.
Lección 7: Combinaciones — El tarot es conversación, no monólogo
Una carta sola te da una palabra. Dos cartas juntas te dan una frase. Tres o más te dan un párrafo. Aprender a leer combinaciones entre cartas es lo que transforma una lectura mecánica en una lectura viva.
Principios básicos:
Cartas que se refuerzan: El Sol al lado de El Mundo = éxito rotundo, plenitud completa. La señal es clara y el volumen está alto.
Cartas que se contradicen: El Carro (avanzar con fuerza) al lado del Cuatro de Espadas (parar, descansar). Aquí hay tensión, y la tensión es información — tu cuerpo quiere una cosa y tu mente otra.
Cartas que se matizan: La Muerte al lado de La Estrella — sí, algo termina, pero lo que viene después es esperanza. El final no es el final.
Ejercicio: Saca dos cartas al azar. Escribe el significado de cada una. Luego escribe lo que significan juntas — una historia que las conecte. Repite con cinco pares diferentes.
Lección 8: La Cruz Celta — Tu primera tirada compleja
Diez cartas, diez posiciones, una lectura completa de la situación. La Cruz Celta es la tirada más clásica y una de las más completas. Parece intimidante, pero a estas alturas ya tienes el vocabulario para abordarla.
No voy a detallar toda la tirada aquí — tengo una guía completa dedicada a ella. Lo que quiero que entiendas en esta lección es el principio: cada posición es una pregunta diferente sobre la misma situación. No estás leyendo diez cartas — estás respondiendo diez preguntas que juntas forman un retrato.
Ejercicio: Haz tu primera Cruz Celta sobre una situación que te importe de verdad. Tómate tu tiempo — puede llevar 30-45 minutos. Escríbelo todo. Lee la guía después y compara.
Lección 9: Ética y límites — Lo que el tarot NO es
En quince años de práctica he visto daño real causado por lecturas irresponsables. Antes de seguir, necesitamos hablar de esto.
El tarot no predice el futuro. Es una herramienta de reflexión, no una bola de cristal. Lo explico a fondo en este artículo.
No leas para otros sin su permiso. “Quiero saber qué piensa mi ex de mí” — no. Eso es invasión de la privacidad del otro y además no funciona.
No diagnostiques. Si una carta sugiere un tema de salud mental seria, tu trabajo es recomendar un profesional — no convertirte en uno. Y digo esto siendo psicóloga: el tarot no reemplaza la terapia.
No generes dependencia. Si alguien necesita consultar las cartas para decidir qué desayunar, hay un problema. El tarot es una herramienta, no una muleta.
Lección 10: Tu práctica a largo plazo — Convertirlo en hábito
Has llegado al final del curso, pero en realidad estás empezando. Lo que tienes ahora es un fundamento — la estructura básica para seguir aprendiendo por tu cuenta durante años.
Mi recomendación para los próximos meses:
- Mantén la carta del día. Es tu ancla. Todos los días, sin excepción.
- Una tirada semanal. Elige un día fijo — yo uso los domingos — y haz una tirada más elaborada sobre la semana que viene.
- Lee para otros cuando te sientas lista. No antes. Y empieza con personas de confianza que entiendan que estás aprendiendo.
- Profundiza en los temas que te interesen. El tarot terapéutico, la conexión con la psicología jungiana, las diferentes tiradas — hay material para años de exploración.
- No dejes de anotar. Tu cuaderno es tu mejor profesor. En seis meses, relee lo que escribiste al principio y verás cuánto has crecido.
El tarot no se aprende — se practica. Y la práctica no tiene fecha de graduación. Yo llevo quince años y sigo siendo estudiante. Eso, lejos de ser frustrante, es lo mejor de esto: siempre hay una capa más por descubrir.
Si en algún momento te pierdes, vuelve a la Lección 3. La carta del día. Todo lo demás crece desde ahí.
Preguntas frecuentes
¿Necesito algún don especial para aprender tarot?
No. El tarot es una habilidad que se desarrolla con práctica, no un don innato. Cualquier persona con curiosidad y disciplina puede aprender a leer las cartas. Lo que sí necesitas es honestidad contigo misma — las cartas son un espejo, y a veces lo que reflejan no es cómodo.
¿Cuánto tiempo tarda en aprenderse el tarot?
Los fundamentos — conocer las cartas, hacer tiradas básicas, interpretar con cierta fluidez — se adquieren en unos tres meses de práctica constante. Pero el aprendizaje real del tarot no termina. Después de quince años, sigo descubriendo capas nuevas en cartas que pensaba conocer de memoria.
¿Puedo aprender tarot con cualquier baraja?
Sí, aunque para empezar recomiendo la Rider-Waite-Smith porque sus imágenes son narrativas y la mayoría del material educativo se basa en ella. Una vez que tengas los fundamentos, puedes explorar otras barajas — Marsella, Thoth, o cualquiera que conecte contigo.
¿Es necesario que alguien me regale mi primera baraja?
Es un mito popular que no tiene ningún fundamento. Compra tu propia baraja, elígela tú, y empieza a trabajar con ella. Esperar a que alguien te la regale es una excusa para no empezar.
¿Puedo aprender tarot solo con este curso?
Este curso te da los fundamentos sólidos para empezar. Después necesitarás práctica — mucha — y profundizar en temas específicos como las combinaciones, las tiradas complejas, y la conexión del tarot con la psicología. Pero con lo que hay aquí tienes de sobra para los primeros meses.